¿Los niños que toman medicamentos estimulantes son más propensos al abuso de drogas o de alcohol con el paso de los años?
Los estudios dirigidos a esta pregunta han dado resultados variables. Tomados en su totalidad, la interpretación más conservadora de la literatura es que aún no sabemos si el tratamiento con medicamentos estimulantes augura el uso o abuso posterior de sustancias.. Sin embargo, debido a que ha habido relativamente pocos estudios sugiriendo que el tratamiento con medicamentos estimulantes está ligado a un mayor riesgo de abuso de sustancias al paso del tiempo, la mayoría de los practicantes clínicos dará más importancia a los posibles beneficios del tratamiento con dichos medicamentos cuando éste parece ser indicado.
A continuación, un vistazo a las principales investigaciones sobre este tema:
Hay siete estudios publicados, conocidos y ampliamente citados que han seguido a los niños con el TDA/H hasta la adolescencia o la adultez temprana. Han analizado el uso de sustancias, el alcoholismo y/o el abuso de drogas en relación con el tratamiento anterior con estimulantes. Seis de estos estudios analizan específicamente la cuestión de si el tratamiento con medicamentos estimulantes, comparado con el no tratamiento con medicamentos estimulantes, predecía un posterior uso de sustancias. De estos seis,
- tres estudios hallaron ratas más bajas de uso de sustancias o trastornos de uso de sustancias.
- Un estudio halló ratas de dependencia a la nicotina y la cocaína más altas al llegar a la adultez.
- Dos estudios no hallaron diferencias estadísticamente importantes (aunque se encontró una leve conexión con más uso de cocaína en la adultez, pero esto fue descontando por razones de cálculos estadísticos).
Un estudio de niños entre los que había pocos sin tratamiento halló que una edad más temprana de tratamiento entre aquellos niños que estaban recibiendo tratamiento predecía una menor probabilidad de un trastorno de uso de sustancias no alcohólicas. Al tiempo de este escrito, existen varios estudios nuevos cuyos resultados han sido presentados en conferencias científicas profesionales, pero los hallazgos aún no han sido publicados.
La esperanza es que estos estudios, algunos de los cuales tienen grupos de estudio grandes, puedan resolver algunas de las dificultades de diseño de estudio que conlleva el análisis de esta compleja pregunta. De hecho, los estudios contribuyendo a los hallazgos variables han sido por lo general pequeños (es decir, de unas cien personas), lo cual ha resultado en una cantidad muy limitada de niños no medicados para comparar con un número mucho más grande de niños medicados.
Cuando apenas una cantidad pequeña de niños en el estudio no son medicados, es casi imposible determinar si el tratamiento en sí afecta el abuso posterior de sustancias o si bien algunas características subyacentes al tratamiento (tal como la severidad de problemas) son la causa de los resultados. Además, los estudios han variado en su enfoque al tema, tomando en cuenta la presencia o ausencia de tratamiento durante la vida, la duración del tratamiento o la edad de iniciación de tratamiento. El uso y el abuso de sustancias han sido calificados de manera distinta en los estudios, y la edad de seguimiento varía según el estudio (adolescencia versus adultez).
Una vez más, la interpretación más conservadora de la literatura es que aún no sabemos si el tratamiento con estimulantes predice el uso y abuso posterior de sustancias. En este momento, el número relativamente más pequeño de estudios publicados que hallan un mayor riesgo de uso o dependencia de sustancias para niños medicados generalmente lleva a que la mayoría de los practicantes den mayor importancia a los beneficios del tratamiento con medicamentos cuando éste parece indicado. Siempre vale la pena un monitoreo adecuado, especialmente en vista de otros factores de riesgo tales como los problemas de conducta o un historial familiar de adicción.
Actualizado: Agosto de 2009
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