El TDA/H y conducir un vehículo
El conductor adolescente
De todos los potenciales riesgos que ponen en peligro la salud y la seguridad de los jóvenes (enfermedad, abuso de drogas, violencia) ninguno tiene tantas probabilidades de causar una lesión grave o incluso la muerte como los accidentes automovilísticos. Los accidentes en carretera constituyen la causa principal de muerte entre los adolescentes de 15 a 20 años en Estados Unidos, de lo cual dan cuenta las más de 6,000 muertes en 1996 (según la Administración nacional de seguridad en la carretera [National Highway Traffic Safety Administration, NHTSA]). Para todos los adolescentes, y en especial para los que tienen TDA/H, el desarrollo continuo de hábitos seguros al conducir, es vital para la seguridad del conductor adolescente, los pasajeros, los peatones, y otros conductores.
Principales riesgos
Tanto los padres como los adolescentes deben saber que aprender a conducir es un privilegio que se tiene que ganar.
Existen mayores riesgos de conducir asociados al diagnóstico del TDA/H. Éstos incluyen deficiencias en la atención, impulsividad, tendencia a tomar riesgos, juicios inmaduros, y tendencia a buscar emociones fuertes. La presencia de trastornos coexistentes (entre el 60 y 70 por ciento de los jóvenes con TDA/H), variaciones en la efectividad de los medicamentos a lo largo del día, problemas con el alcohol, uso o abuso de sustancias: todos estos factores deberían ser tomados en cuenta al momento de conceder privilegios de conducción. Los riesgos aumentan cuando un conductor adolescente y sus amigos viajan en el mismo vehículo sin la supervisión de un adulto. Los privilegios de conducción adolescente deberían ser evaluados en el contexto del plan de tratamiento global del TDA/H. Es responsabilidad de los padres establecer reglas y expectativas en cuanto a conductas seguras al conducir.
En la teoría y en la práctica
Los adolescentes que tienen TDA/H pueden mostrar un buen conocimiento de las normas para conducir, pero llevar a la práctica estas reglas es una cuestión diferente. Lo que distingue a los individuos con TDA/H de sus pares no es el conocimiento de las normas de la carretera, sino su mal desempeño al conducir. Aprender habilidades nuevas podría resultar difícil. Es necesario tener paciencia, supervisión y tiempo para desarrollar la percepción, el buen juicio y las habilidades de reacción a través de la práctica al volante. Hable con su hijo adolescente para saber cómo se siente con respecto a conducir. Tener mayor responsabilidad y prestar mayor atención a nuevos estímulos podría ser abrumador. Es posible que su hijo adolescente tenga otras preocupaciones.
El seguro
Cuando su hijo adolescente esté preparado para conducir, deberá conseguir una cobertura de seguro adecuada. Tener una cobertura amplia es de suma importancia para proteger a toda la familia de obligaciones financieras por daños a la propiedad o lesiones a personas ocasionados por su vehículo. Elija una compañía de renombre y asesórese acerca de todos los aspectos del seguro de responsabilidad civil y contra daños materiales al vehículo, tomando en cuenta las necesidades globales de la familia. Además, tener pólizas de responsabilidad civil de tipo "paraguas" puede protegerlo contra demandas por lesiones personales. Deberá hablar en profundidad los temas y costos del seguro con el adolescente. Programe una reunión independiente entre su hijo adolescente y el agente de seguros.
Para saber más
Conducción y TDA/H: A Guide for Parents of Teens with AD/HD (Una guía para los padres de adolescentes con TDA/H), por J. Marlene Snyder, Ph.D. está disponible en la Tienda en línea de CHADD.
Referencias Barkley, R., Murphy, K., & Kwasnick, D. (1996). Vehicle Driving Competencies and Risk in Teens and Young Adults with Attention Deficit Hyperactivity Disorder. Pediatría, Vol. 98, No. 6, páginas 1089-1095.
|